Las setas y los hongos más típicos en España

Las seta y los hongos son los primeros que nos avisan (junto a las castañas), de la llegada del otoño a nuestras vidas. Ahora, inmersos en el invierno, nos centramos un poco en ellos y en lo que pueden hacer en nuestra cocina y recetas porque son un bocado exquisito y este año como el frío y las lluvias han tardado más en llegar, la temporada de setas y hongos se está alargando.

Variedades más frecuentes y ricas en España

  • Champiñón silvestre: Este es el más habitual de encontrar en tiendas y supermercados. Es el que todos utilizamos para nuestras recetas diarias y que tan buen gusto les da. Su temporada perfecta para consumirlos es octubre, cuando salen en la tierra de forma natural pero gracias a las producciones extra, ahora los tenemos disponibles mucho más tiempo.
    • Combina a la perfección y hacen una mezcla perfecta con arroces (un buen rissote), a pasta, guarnición de una carne…

 

  • Trompeta de la muerte: A pesar de su nombre tan alarmista, no hay de qué preocuparse. Es pequeñita y de color oscuro (negro – gris) pero de un sabor muy potente y rico. Se les llama trompeta porque parecen un embudo o propiamente una trompeta. Cuando las pruebas te recuerda a las trufas y qué sabor hay más rico en la cocina que la trufas. Añádeles nuestra sal con trufas y estas setas te quedarán increíbles.

 

  • Boletus Edulis: Son uno de los hongos que también más usamos en nuestra cocina. Los cocineros y los expertos en setas los aman, literalmente. Les encantan por su sabor y textura (son los que tienen el tallo más gordo y blanco y la cabeza marrón típica de un champiñón). A un gran chef jamás le falta este hongo. Lo que lo hace más especial es su terminación dulce lo que pega genial en muchos platos.

Además, uno de ellos puede llegar a pesar un kilo lo que aporta mucha versatilidad en la cocina. Busca bajo los castaños y los robles y ahí lo encontrarás en época de lluvias.

  • Amanita Cesárea: O también conocida como la seta reina ya que si queremos algo exquisito, ella debe ser la elegida. Es tan especial hasta en su forma de crecer en la tierra y es que sale, literalmente, del interior de un huevo blanco que se corona con un sombrero naranja. Su precio es elevado por su delicadeza y dificultad para encontrarla así que si algún día dando un paseo por el campo la encontráis, no dudéis en recogerla con mucho cuidado e incluirla en vuestros platos.
    • Es perfecta de verdad para cualquier plato y la avistarás debajo de alcornoques, castaños, robles y encinas.
  • Níscalo: Este es otro de los habituales de nuestra cocina. La típica seta naranja que todos hemos usado alguna vez sobre todo para algún plato de pasta. Lo usamos tanto porque es muy popular en nuestra cocina y nuestras tierras. Tiene un sombrero que puede llegar a los 15 centímetros y su tronco es pequeñito.

 

  • Rebozuelo: Otro de los hongos más que conocidos y usados en España, se reconoce muy fácilmente por su “sombrero en forma de embudo” pero sobre todo, por su color amarillento que a todos nos conquista. Además, sus láminas a modo de pliegues también de color amarillo son de un gusto extraordinario.

Es perfecta para consumir en nuestra cocina porque es muy carnosa y su sabor afrutado con toque amargo le aporta mucha versatilidad para cualquier plato y receta.

 

  • Trufa negra: Es el gran tesoro de nuestra tierra y de ahí su precio. Son muy escasas y sólo se pueden encontrar en la propia naturaleza y para poder extraerlas hay que conocer muy bien el terreno y hacerlo con máximo cuidado. Sólo son capaces de encontrarlas perros adiestrados para ello a través de su olfato y es que en la superficie no hay ni un rastro de ellas.
    • Tienen un valor culinario impresionante tanto como su precio que puede rondar los miles de euros por kilo. Es el equivalente en la tierra de las angulas.
    • Sólo encontraremos trufas negras en la tierra si durante julio y agosto se han dado las lluvias necesarias y se recolecta desde primeros de diciembre hasta finales de marzo.
    • Si quieres adentrarte a buscarlas las podrás encontrar bajo los raíces de los árboles como encinas, quejigos y avellanos.

 

Ahora que ya las conoces un poco más sólo falta ponerte manos a la obra y recogerlas en plena naturaleza y darte un paseo o comprarlas en fruterías especializadas y encontrar la receta que más te guste. Probando probando encontrarás lo que más te guste y siempre, condiméntalas con las mejores especias.

 

 

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