El desayuno: La comida más importante del día

Desayuno perfecto

Dicen que hay que desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo y es que tu día se regirá según lo comiences y sin duda alguna, el desayuno es la comida más importante del día. Por eso, hay que poner especial atención a esta comida, tomársela muy en serio y de una vez por todas desbancar esa típica costumbre que hemos adoptado de desayunar lo primero que pillamos (que suele ser procesado y con mucha azúcar), corriendo y mal.

¿Por qué es importante el desayuno?

El desayuno es vital porque es el sustento energético que le damos al cuerpo después de 8 o más horas de ayuno (la noche) y que nos tiene que durar y ser suficiente para ejecutar todas las tareas de la mañana. Por eso, es fundamental que realicemos un buen desayuno, equilibrado y óptimo.

Piensa que tienes, con el desayuno, que alimentar a todo tu organismo y a las partes que lo componen porque tienes que dar energía a tu cerebro, a tus músculos… A todo. Además, aunque me repita es súper importante, piensa que vienes de varias horas en ayuno y que tu cuerpo tiene que reiniciarse y comenzar a funcionar después del descanso.

Pero es que el desayuno es tan importante que además, si lo haces bien, te ayudará a perder y bajar peso. ¿En serio? ¡Sí! Y esto es porque si no desayunas, al poco rato cuando estés en tu oficina o trabajo, te va a asaltar un hambre voraz y no tendrás nada saludable para comer a mano con lo que cogerás lo primero que pilles y seguro, que engorda. En cambio, si desayunas de forma saludable, equilibrada y teniendo en cuenta lo que necesitas consumir para ir liberando energía durante la mañana, no tendrás hambre antes de la comida y evitarás ganar peso. Este hecho está tan probado que no desayunar aumenta el riesgo de padecer obesidad.

El desayuno: Una comida completa

En contra de lo que podamos creer (que después de ver que es la comida más importante del día, pocas dudas al respecto quedarán), un desayuno debe considerarse como una “comida” como tal y no como un “tomo lo que pillo” y listo. Por lo tanto, debe tener un menú bien diseñado y sobre todo, completo y equilibrado en el que estén presentes los nutrientes necesarios.

– No azúcar procesada en el desayuno –

Un desayuno completo no puede, ni de lejos, componerse de un café con leche y unas galletas o un vaso de leche con cacao y un croissant porque en esos packs están faltando muchísimas cosas y sobrando una fundamental: ¡El azúcar procesada! (El azúcar procesada no es beneficiosa y menos en el desayuno porque es además de ser un producto químico es de rápida combustión lo que significa que la energía que aporta nos durará muy poco tiempo y en nada, tendremos hambre y un bajón de energía muy fuerte).

Pero volviendo a cómo y cuánto de completo debe ser el desayuno, debemos tener claro todo lo que debe incluir e intentar siempre, crear esta comida con tanta importancia como el almuerzo. Porque si hablamos de números, el desayuno representa entre el 20 y el 25% de las calorías que debemos tomar durante el día.

 

¿Qué incluye el desayuno completo?

  • Fruta o zumos… ¡Naturales! Siempre, deben ser naturales. Ojo con los de bote porque incluyen azúcar añadido (si los vas a comprar, lee bien la etiqueta antes de elegirlos) y ese azúcar es procesado. Pero por otro lado también y cada vez más hay zumos ya hechos que son muy sanos y saludables. La fruta en el desayuno aporta vitaminas, minerales, agua y azúcar de forma natural y saludable (fructosa).
  • Cereales: Una parte fundamental del desayuno porque son de combustión lenta y según tu organismo va necesitando. Elígelos también sin azúcar (cuidado con los de paquete que hasta los que dicen que son para adelgazar, llevan azúcar). Tienes avena, preparados de 5 cereales… Caliéntalos con leche vegetal y añade en el bowl las frutas… ¡Qué ricos!
  • Leche vegetal: Mejor que la animal porque todos podremos tolerarla mejor. Cada vez más tienes en el mercado infinidad de marcas y de clases: Avena, Soja, Almendra, Arroz… Puedes ir probando y encontrar la que más te guste. Puedes añadirlas a tus cereales o preparar exquisiteces como la Leche Dorada que además es excepcional para tu organismo.
  • Pan: El que quieras (menos blanco). Centeno, espelta, trigo sarraceno… Así podrás prepararte una rica tostada.
  • Aguacate: Será en cuanto lo incluyas, el imprescindible y la estrella de tu desayuno. Úntalo en tu tostada y verás qué rico con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  • Té: El más adecuado para tomar por la mañana es el té verde (mejor si es lo primero que tomas) por sus cualidades limpiadoras.
  • Huevo: Porque un huevo al día es fantástico y en el desayuno es su lugar perfecto.

 

Con todos estos ingredientes puedes preparar infinidad de alternativas y menús de desayunos para no aburrirte y que cada día sea diferente. Además, en tu desayuno puedes incluir tus especias favoritas

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